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Danza | Antropología Contemporánea del Paisaje: ¿Panóptico kinésico?

Danza | Antropología Contemporánea del Paisaje: ¿Panóptico kinésico?

Aportes sobre el proceso creativo de Antropología Contemporánea del Paisaje, de Mariana Bellotto y el Grupo Performático Sur.

Publicada en Revista Labra.     Por Meli Watanabe  

Remover los (cono)cimientos   

Detrás del paisaje que se despliega en ACDP, hay preguntas que parecen acompañar el recorrido de los intérpretes y que junto a ellos atraviesan el site specific: ¿qué es lo que realmente otorga entidad a los valores que históricamente se autoproclamaron como hegemónicos? Pregunta que conduce a un interrogante aún más fundamental ¿qué es la realidad?

Los performers se adueñan del espacio haciendo temblar los cimientos de esa construcción que se ha establecido e instalado sedimentando los parámetros que regulan y normativizan el mundo, aquello que se encuentra tan naturalizado en nuestra sociedad que ya pasa desapercibido, como son los valores de las ciencias, de la medicina, de la tecnología, la economía, el mercado, la moda y los criterios estéticos que definen la belleza. ¿Es posible escapar?

En este dispositivo arquitectónico confluyen diferentes lenguajes visuales, musicales, del movimiento y del arte, que se enriquecen formando un entramado que es pura potencia. Aquí se torna difuso el límite entre lo que es productor y lo producido: ¿a cuál atribuir el origen del movimiento si se desencadena una serie de acciones que se bifurcan unas de otras, de manera irrefrenable, siguiendo su propio rumbo? ¿Son los intérpretes que con su decisión intervienen el espacio, o son las imágenes proyectadas simultáneamente que juegan y se reflejan en el espacio y hasta en la figura de los mismos intérpretes, generando planos yuxtapuestos? ¿Acaso el sonido producido por los performers en su accionar es causa o es el movimiento producto de la re-producción sonora en loop que sumerge a los intérpretes en el espacio? ¿Y quién es el observador de todo esto? Las cámaras que reciben las imágenes que se efectúan frente a ellas, ¿re-crean la realidad al intervenir en el espacio modificándolo, o sólo se limitan a re-producir lo que se produce allí mismo? ¿Cómo distinguir el simulacro de aquello que se re-presenta como artificio del artificio del mundo efectivo?

Como público, comenzamos a dudar de nuestra calidad de observadores. Finalmente, ¿quién observa a quién? Lo que se muestra ante nuestros ojos, lo que se nos aparece en un espacio experimental, señala el carácter totalmente arbitrario de los valores que se muestran como hegemónicos en “nuestro mundo”. Cuando ellos nos miran, persiste la inquietante sospecha de que están desenmascarando nuestros cimientos. Los performers miran y nos devuelven nuestra propia percepción que nos interpela.

 

¿Panóptico kinésico?

Así, la remisión al panóptico de Foucault parece ineludible. ¿Somos partícipes de un nuevo tipo de prisión tecnológica? Se trata de una microfísica del poder en una versión perfeccionada por engranajes científico-tecnológicos que se nos pasan desapercibidos. Esta plataforma es capaz de erigir y de poner en jaque –de manera simultánea e imperceptible- el fundamento del propio dispositivo de control: la preeminencia de la mirada. El panóptico fue diseñado para ver y controlar todo sin ser percibidos, en una lógica de sistema carcelario para normalizar a sus penitentes-habitantes. Ahora bien ¿los performers son presos del micro-sistema que se instituye entre las cuatro paredes y bajo las distintas modalidades de objetos? ¿O acaso están siempre condenados entre las paredes de sus propios cuerpos?

A su vez, esa matriz normalizadora – ¿sólo del montaje que se despliega frente a nosotros?- contiene lentes que registran con diferentes grados de zoom. Un mecanismo de minuciosas articulaciones que re-producen acaso esa gran maquinaria del mundo, una especie de matrioska en cuyo interior encontramos diferentes focos que permiten captar desde acciones y detalles imperceptibles que son maximizados –sólo posibles gracias a los condenados-intérpretes que se dirigen a la lente y señalan su objetivo-; hasta vistas casi panorámicas de una cámara de seguridad que se proyectan y permiten vigilar e inspeccionar cada movimiento macro de sus prisioneros.

Por otra parte, el espacio es traspasado por cables que cuelgan del techo y por cuerdas que se extienden de una pared a otra, montándose ante nosotros una red de tensiones con diferente intensidad de fuerzas. Los performers unas veces penden de ellos, oscilan regulando su distancia de acuerdo al límite impuesto por las cuerdas-cadenas. Y la primacía de la mirada absoluta cosifica su humanidad. Son entes que devienen objetos para los demás. Parecen condenados a llenar el tiempo en el espacio, su existencia parece reducirse a per-durar. ¿La existencia puede definirse como esa duración? ¿Acaso la rutina no es la repetición de lo mismo sostenida en el tiempo? ¿Y es posible escapar?

Los dispositivos audiovisuales tecnológicos intensifican y re-producen continuamente esa repetición, lo hacen subsistir en sus registros (¿esa perpetuidad les otorga vida propia?) cristalizando el déjà vu de sus cautivos habitantes contemporáneos. Habitantes perpetuados en su condena perpetua.

Como señalaba Mariana Bellotto al compartir su proceso crativo:

Convocamos las ideas de Camus sobre el mito de Sísifo y su eterna tarea de cargar la roca hasta la cima para dejarla caer y luego volver a cargarla. Camus discute la cuestión del suicidio y el valor de la vida presentando el mito de Sísifo como metáfora del esfuerzo inútil e incesante del hombre. Afirma que Sísifo experimenta la libertad durante un breve instante, cuando ha terminado de empujar el peñasco y aún no tiene que comenzar de nuevo. En ese punto, Camus sentía que Sísifo, a pesar de ser ciego, sabía que las vistas del paisaje estaban ahí y debía haberlo encontrado edificante: “Uno debe imaginar feliz a Sísifo”, declara, por lo que, aparentemente, lo salva de su destino suicida”.

 

Notas relacionadas: Antropología Contemporánea del Paisaje: Una obra en proceso de creación. Por Mariana Bellotto.

 


 

ACDP – Antropología Contemporánea del Paisaje

Dirección: Mariana Belloto

Intérpretes-Performers: Natacha Berezán, Luciana Demichelis, Astrid Gómez Grosschadl, Victoria Keriluk, Emilia Pujadas, Gustavo Slep, Patricio Zabala, Mauricio Zmud.

Músico: Nicolás Diab

Funciones: Sábado 24 y Domingo 25 de septiembre – 20 hs
Centro de Arte Experimental – UNSAM
Sánchez de Bustamante 75

Reservas:
Para el sábado 24 de septiembre – 20hs, aquí.
Para el domingo 25 de septiembre – 20hs, aquí.

 

 


Más videos de Antropología Contemporánea del Paisaje:

 

Danza | Pensar desde los restos

Danza | Pensar desde los restos

Por Meli Watanabe · Fotografía: Celina Duprat

Publicada en Giró Cartelera

Todo alrededor de ACDP nos muestra un cúmulo de piezas de las más disímiles: calzados, cajas, televisor, muñecos, paraguas despedazados, heladeras, juguetes, horno, medias, casco, volante, revistas, inodoro, bolsas con una variedad inclasificable en cuanto a texturas, tamaños, colores, ¿(dis)funciones?, cuya singularidad es llenar el espacio de desechos. El espacio que contiene eso que es excluido de todo otro espacio.

Hay meta niveles de observación. En un primer momento, los performers son invadidos por un cúmulo de objetos. Sus cuerpos quedan perdidos entre objetos. Sus cuerpos se con-funden y en ocasiones son tratados como objetos. Como en el mundo antropológico contemporáneo.

¿Qué es eso que se descarta y se excluye? Acaso lo que se nos impone como inútil, eso que ya no nos sirve. En una sociedad dominada por las leyes del consumo y del dinero, se torna difuso el límite entre las relaciones humanas que tienden a lo descartable. El otro como objeto de mi consumo. Acumular, consumir y atesorar elementos mientras son útiles. Y en sintonía, devenir basura.

Es paradójico contemplar a los intérpretes cuyos movimientos fluctúan entre los entes que saturan el espacio, y que a la vez patentizan el vacío del ser. Una presencia ausente. Ese resto que perdura y que no puede ser digerido, esa sobra que afortunadamente no permite la clausura del pensar.

Y el inodoro arrojado y entronizado nos confirma la lógica utilitarista del mercado, nos mira y nos señala que también nuestro cuerpo descartó todo aquello que no utilizó. Incluido al otro cuando es reducido a mero objeto.

Pero esta fábrica que sistematiza los vínculos es cruel, los objetos toman revancha y ocupan nuestro espacio, somos reemplazados por la frialdad de los entes. En su desplazamiento, los performers son desplazados por las cosas circundantes. Sus cuerpos quedan encubiertos y hasta son tomados o consumidos por los objetos, pero ¿quién consume a quién?

En el plano audiovisual, podemos experimentar la existencia como proyección. El existente como proyecto que ya se encuentra lanzado al mundo de los objetos, como proyecto que es lanzado a la búsqueda de quedar plasmado y cristalizado en su aparecer. De este modo, somos más que mero público, somos esa mirada activa que re-configura y re-crea lo que acontece.

Por ser en site specific no hay un lugar o “el lugar”. Se produce un pasaje entre dos atmósferas antagónicas pero complementarias. Partimos de un lugar plagado de acciones que se deshacen entre desechos, un lugar que es un no-lugar. Y somos desplazados a un lugar que remite al ámbito científico-hospitalario, un lugar completamente despojado y pulcro. Nos transporta desde ese  cúmulo de “restos” a la vacuidad existencial. Nos interpela a pensar qué es lo que queda cuando parece que ya no queda nada.

El camino recorrido por los performers nos señala lo absurdo la vida cotidiana, la construcción del sinsentido de acciones que constituyen la rutina cual acumulación de acciones, cuya repetición deviene costumbre. Queda patente la compleja arquitectura social detrás del consumismo, banalizándose la hegemonía del dinero, la (in)utilidad de los objetos de consumo y el efímero vínculo existente entre lo útil, la re-utilización, la in-utilidad y la re-creación de los objetos en función de la repetición y de su uso. Asimismo, se muestra la oscilante relación entre la producción y la re-producción. Experimentamos de manera multisensorial: vemos y escuchamos la reproducción y la repetición al infinito de los sonidos que producen los intérpretes al hacer, que invaden el espacio.

ACDP es un recorrido por las heterotopías que deja al descubierto las diferentes perspectivas, que enriquecen y hacen vacilar el fundamento de eso que se nos mostraba como incuestionable.

 

Dirección: Mariana Belloto | Intérpretes-Performers: Natacha Berezán, Luciana Demichelis, Astrid Gómez Grosschadl, Victoria Keriluk, Emilia Pujadas, Gustavo Slep, Patricio Zabala, Mauricio Zmud | Músico: Nicolás Diab.

 

 

Danza | Seleccionados de Agosto 2016

Danza | Seleccionados de Agosto 2016  del C. C. Paco Urondo, FFyL, UBA

CCPU-agosto

Viernes 19 y 26 de agosto de 2016 – 20:30hs

::: O’bombe / Improvisación en danzamúsicavisuales.

ProyOBombe 2016

Danza: Victoria D’hers, Pablo Monteys en vientos y Juan Miceli realizando intervenciones visuales.
De un choque, caricia, colapso, nace O’Bombe.
Bombo-panza-caja de sonido. So/Nido. ¿Lo inesperado siempre sale de algún nido? dijo.
So(s) nido, respondió. Nos reconocemos como nido de las ideas del otro, de uno, de todos.

::: Para los tiempos de guerra / Flor Carrizo

1 para los tiempos de guerra - flor carrizo
Work in process en tres movimientos. Espirales de violencia en diferentes momentos y lugares. Volver al punto de partida e insistir en movimientos que se capturan en ese territorio, de nuevo, atrapado en sus pesadillas. La guerra como experiencia del espectáculo; la danza, de la existencia.

Danza | Seleccionados de Julio 2016

Danza | Seleccionados de Julio 2016 del C. C. Paco Urondo, FFyL, UBA

CCPU-julio

Viernes 15 y 22 de julio de 2016

::: Mar Arriba

poster
En el reflejo del agua, los pájaros encuentran su paisaje en pleno vuelo.
MAR ARRIBA es un set de danza, música y proyecciones, una ensoñacion visual y sensorial, que navega entre postales sonoras en movimiento.
Idea y dirección: Paz Ladrón de Guevara
Investigación de movimiento y performance: Lucia Toker
Asistencia: Helena Cadierno
Fotografía: Mana Pena
Música e imaginario visual: Francisco Nogal

 

::: Oh! My Second Hand Life in Yugoslavia

sebastiao
Una ficción. Para sobrevivir a la soledad y al desarraigo es necesario mantenerse en constante movimiento, vivir en un mundo paralelo de acciones e imágenes de un lugar utópico.
Creación y dirección: Sebastião Soares
Asistencia de dirección: Pablo Castronovo
Música: Mauro Ap, Sonich Youth, Kemal Monteno
Foto: Martin Raabe

 

Danza | Resonancias del FIDEBA 2016  [Edición 2 Etapa 1]

Por Meli Watanabe · Fotografías Jonatan Kluk

Publicada en Giró Cartelera

Finaliza la Primera Etapa de la Segunda Edición del Festival Internacional de Danza Emergente / Buenos Aires. Un espacio para el encuentro, la proximidad y el intercambio de experiencias desde el hacer y el pensar la danza, con un enriquecedor programa con obras nacionales como coproducciones que tienden puentes fraternos.

Un entrelazar recorridos, procesos e ideas, un compartir charlas relajadas entre colegas y amantes de la danza que emerge en escenarios política y socialmente hostiles, haciendo un contrapeso a favor de la cultura independiente.

Gracias a la ayuda del Fondo Iberescena, las obras en su totalidad pudieron ser con entrada libre y gratuita, favoreciendo la inclusión, tendiente a una mayor participación nacional y al diálogo entre países latinoamericanos.

Fideba

Las resonancias del FIDEBA todavía perduran en la Ciudad de Buenos Aires. Y señalan un rumbo, una puerta que se abre para iniciar su Edición 2 visibilizando apenas una parte de la producción artística que está emergiendo con firmeza en la región y da cuenta del fenómeno emergente, cultivado por todos sus actores: el empoderamiento en la comunidad de la danza.

Aquí, las impresiones de una parte del programa:

Fideba-Lo que queda

Lo que queda
Idea: Paz Ladrón De Guevara
Performer: Lucía Toker
Asistencia técnica: Mayra Arenzón
Dirección: Paz Ladrón De Guevara

“Lo que queda” es un recuerdo incapturable, un resto que se desplaza en la memoria y en el tiempo. Es la huella todavía perceptible de Lucía Toker que fluye entre unas proyecciones de fragmentos fílmicos que rememoran la inmovilidad de un personaje que se desvive por reconstruir su circulación. La intérprete se encuentra cubierta por un tapado de piel, inmóvil de pie, siguiendo con la mirada a cada persona mientras ingresa a la sala.

El efecto estroboscópico en la iluminación (tipo flashes) por momentos invade la sala. Ello nos remite al parpadeo de un ojo, de nuestros ojos que inician al viaje en que se autoperciben limitados frente a los movimientos desplegados por la solista. La desesperación movilizante de querer captar esos movimientos efímeros, inalcanzables para la visión.

Una insinuación a una realidad enmascarada, que es dejada al descubierto hacia el final, cuando la intérprete se despoja del tapado exhibiendo una existencia oculta bajo la piel.

Una hermosa pieza que desafía a ser parte activa de “Eso que queda” entre el movimiento, el estatismo y lo vivenciado, entre la intérprete y su sombra.

Fideba-Posible reproducrivo

Posible Reproductivo
Intérpretes: Vera Garat
Diseño de espacio: Ignacio Correa, Vera Garat, Santiago Rodríguez Tricot, Leticia Skrycky
Diseño de luces: Santiago Rodríguez Tricot, Leticia Skrycky
Fotografía: Ignacio Correa
Asistencia de dirección: Tamara Gómez
Prensa: Andrea Feiguin
Dirección: Vera Garat

“Posible Reproductivo” nos introduce en un espacio campestre relajado, con la intérprete uruguaya Vera Garat aguardándonos con una mirada acechante y desafiante. La vigilancia fue transformándose en una (re)presentación de múltiples movimientos cotidianos y signos icónicos, siendo los espectadores partícipes de una construcción y una deconstrucción de gestos en simultáneo.

La escenografía llama la atención con signos que remiten a una fábrica, lugar emblemático de la producción en serie, quizás cuestionando las posibles (re)producciones (de)formadas y latentes. Un cardón, una planta resistente si las hay, que vive en las zonas más áridas y desoladas, caracterizada por estar armada de espinas (no puedo evitar pensar en heridas). Y un gato, sin dudas uno de los animales más amados, cercanos y distantes a la vez. Una escenografía que se funde y confunde con la composición coreográfica a la manera de un fluido diálogo.

El devenir de una selva que (en)vuelve a la intérprete, en un tránsito hacia lo salvaje. Un retorno y un rescate de esa animalidad oculta y encubierta en cada uno.

Desde esta lógica, cabría siempre aclarar (aclaración por cierto siempre superflua) que acaso nuestra mirada es una mirada más de las infinitas lecturas posibles.

Fideba-Lévame al lugar

Llévame al lugar donde estuvimos antes
Autoría: Paula Giuria Bianchi
Dramaturgia: Lucía Yáñez
Intérpretes: Manuela Casanova, Alexandra Galceran, Seida Lans
Diseño de luces: Lucía Rubbo, Leticia Skrycky
Diseño sonoro: Manuel Rilla
Creatividad: Manuela Casanova, Alexandra Galceran, Paula Giuria Bianchi, Seida Lans
Prensa: Andrea Feiguin
Colaboración artística: Lucía Yáñez
Supervisión dramatúrgica: Cecilia Buldain
Dirección: Paula Giuria Bianchi

Una hermosa búsqueda consistente en rescatar del olvido y (re)crear (des)hechos coreográficos, que forman un tejido nuevo con restos de otras obras. Un proceso experimental que no puede ser sino un ensayo existencial. ¿De qué otro modo podemos tomar remanentes marginales, ir en su rescate y dejar que tengan su espacio propio?

Un profundo trabajo del Proyecto Second Hand que seguramente habrá estado atravesado por movimientos movilizadores. Porque reciclar recuerdos es construir una nueva y singular coreografía que se pliega sobre sí, que se flexiona y reflexiona. Implica traerlos a escena despojados de su proceso creativo original, dejar que circulen descalzos, para (re)encontrarse y ser llevados al lugar donde estuvieron antes en un abrazo amoroso.

Porque estos reencuentros son posibles si lo mismo –me refiero a esos restos dejados de lado- se hace unotro de sí y se redescubren a sí mismos en una nueva creación.

Fideba-Desde

Desde
Diseño de luces: Santiago Rodríguez Tricot
Diseño sonoro: Gonzalo Deniz
Fotografía: Ignacio Correa
Asistencia de vestuario: Carolina Guerra
Prensa: Andrea Feiguin
Dirección: Vera Garat, Tamara Gomez, Lucía Valeta

Nuestras orientales intérpretes inician una vibración corporal que es sostenida a lo largo de todo su viaje escénico, acompañada por sus respiraciones agitadas. Una repetición fundada en la resistencia física, que se desarrolla sobre un cobertor con inscripciones –garabatos o bocetos- que asemejan resortes, como si reflejaran la trayectoria del movimiento continuo. Es un film amarillo impermeable, del mismo modo que esas existencias se nos aparecen ensimismadas y raptadas por una fuerza imparable.

Percibimos que no estamos asistiendo a una obra, sino a un proceso, un viaje desde lo físico  hacia un estado de trance, donde intuimos una conciencia trascendida por ese impulso incontenible. La reiteración que sacude sus cuerpos y que llega a los espectadores en el modo de una energía vibrante, que perdura después de finalizado este viaje metafísico.

Crónica de una tormenta anunciada

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Crónica de una tormenta anunciada, un álbum en Flickr.

días raros, se avecinan… avatares incesantes convergiendo en unos pocos instantes, estaciones que ya perdieron su rumbo, indecisiones meteorológicas, y la vida oscilante entre relámpago y relámpago…
las miradas no pueden sino dirigirse al cielo, y contemplar, y perderse en su infinitud inabarcable…
instantes…

I Semana Cultural de Japón: “Tradiciones en diálogo” | Impresiones

I Semana Cultural de Japón: “Tradiciones en diálogo” | Impresiones[1]

Entre los días 5 al 9 de noviembre de 2012 se desarrolló la I Semana Cultural de Japón, coorganizada por el Centro Cultural Paco Urondo dependiente de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y el Centro Universitario Argentina Nippon.

 

Bajo preguntas tales como qué es “la cultura japonesa”, de qué se trata, cuánto de la cultura tradicional japonesa sobrevive tras la Modernización, las diferencias entre Modernización y Occidentalización, la recepción de esta problemática en nuestro país y por qué se puede hablar de interculturalidad, se organizó la I Semana Cultural de Japón. Un rasgo distintivo fue la presencia de notables académicos en la temática, gran parte con una interesante mirada argentina sobre la cultura japonesa. La actividad contó con la presencia y el apoyo de la Revista Urbanikkei, Kinsei y de la Editorial Kaicrón.

 

En representación del Centro Cultural Paco Urondo, Graciela Dragoski, directora del mismo, pronunció unas palabras donde celebraba la integración de la cultura japonesa a una dependencia de la Facultad de la Filosofía y Letras de la UBA, reconociendo el escaso espacio académico de la cultura japonesa en las aulas. Luego, en representación del Centro Universitario Argentino Nippon, habló Kunio Ishikawa, quien por medio del relato del bambú japonés, recordó la importancia de la paciencia y la perseverancia típicas de los japoneses, quienes siguen trabajando con todos sus esfuerzos aun cuando no hay cosecha visible, sorprendiéndose luego con un robusto bambú, símbolo de la fortaleza, la madurez, la perseverancia y la paciencia.

 

La actividad de apertura de la Semana Cultural estuvo a cargo de dos grandes artistas, Julia Nakauchi y Stella Escalante, quienes realizaron una charla con demostración de pintura a los asistentes, haciendo énfasis en las diferencias y similitudes del Sumi-E y Nihon-ga. Al finalizar su exposición, se realizó la inauguración formal de pinturas de Sumi-E y Nihon-ga que fueron exhibidas todo el mes de noviembre.

Las palabras iniciales de Stella Escalante sobre el vacío, las variedades de pinceladas –análogas a las situaciones a que la vida nos enfrenta-, la espontaneidad, la asimetría…, presentes en el sumi-e, y recordarnos que lo importante no es el resultado en la pintura –como en la vida- sino la actitud -el camino-. Y Julia Nakauchi nos recalcó la importancia de los detalles mínimos en el Nihon-ga, de estar atentos a las pequeñeces, también como sucede en la vida. El encuentro de ambas técnicas resultó muy enriquecedor a todos los presentes. Ambas dejaron al público presente sumidos en una actitud de reflexión y contemplación de sus pinceladas. Con ellas aprendimos que la pintura oriental refleja la actitud ante la vida.

 

Pablo Gavirati Miyashiro, del Instituto de Investigaciones Gino Germani dependiente de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, investigador del CONICET y del CeUAN, compartió con el público el fruto de su investigación, demostrando las diferentes huellas del bushido (código samurái) presentes en animes como “Los caballeros del zodíaco”, “Dragon Ball”, y “Los Campeones”, tanto en los valores que los guían como en ciertos rasgos físicos. Nos sumergió en esos mundos atravesados por mitologías, donde los humanos son más que humanos y coexisten con dioses, demonios, submundos y supramundos.

 

Bruno Cecconi, Licenciado en Estudios Orientales por la Universidad de Salvador, especialista en cultura japonesa y la historia del taiko, reconocido integrante de Mukaito Taiko y fundador de Buenos Aires Taiko, entre otros grupos que lidera, ofreció una conferencia acerca de los contemporáneos orígenes del taiko, mostrando su evolución en filmes japoneses, su relación con el jazz y su giro a partir Daihachi Oguchi, un baterista de jazz que en 1951 creó el primer ensamble de taiko.

Al finalizar, Buenos Aires Taiko arrasó al público presente, dejando al público fascinado con el despliegue visual y escénico de los taikistas. A eso hay que sumarle la gran potencia del sonido, con una fuerza capaz de hacer vibrar el cuerpo, de sentir cada sonido en la piel, diría más aún: sentir cómo cada sonido atraviesa la piel, atraviesa la existencia. Los instrumentistas parecen movidos bajo una fuerza ritual, si bien están perfectamente coordinados en sus movimientos.

 

Paula Hoyos Hattori de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA y del CONICET,  Ryoichi Kuno de la Universidad de Estudios Extranjeros de Tokyo y Matías Chiappe Ippolito de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, disertaron sobre “Literatura e interculturalidad. Cruces entre Japón y Occidente, del siglo XVI al XXI”. Con ellos descubrimos los interesantes diálogos interculturales entre Japón y Occidente (Europa, América Latina y Argentina), desde los primeros europeos que llegaron a Japón, como Francisco Javier que arribó a Japón con la finalidad de evangelizar, antes de la política de aislamiento, en el siglo XVI; saltando  a Argentina, al acercamiento de intelectuales argentinos a Japón, en el siglo XX, y culminando con la mirada japonesa acerca de las vicisitudes de la traducción en pleno siglo XXI.

 

Guillermo Travieso de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, Doctor en Economía por la Universidad Chuo, Japón y Master of Science en Economía Política por la Universidad Estatal de Moscú V Lomonóov y

Pamela Sioya, Especialista en Educación por la Sustentabilidad  por la Universidad Nacional del Comahue, periodista de ComAmbiental, de Urbanikkei y miembro de CeUAN, compartieron reflexiones acerca de la crisis nuclear japonesa, desde perspectivas ambientales, económicas y políticas. A través de sus experiencias e investigaciones, introdujeron al público a la problemática ambiental, utilizando como disparador los hechos acontecidos en Japón, en particular en Fukushima. Los participantes pudieron apreciar otra cara de Japón.

 

Patricia Aschieri,  antropóloga de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, actriz y bailarina de Danza Butoh, Docente-investigadora del Departamento de Artes Combinadas de la FFyL de la UBA, ofreció una conferencia acerca de las “Reelaboraciones de la danza butoh en Argentina”. Ella nos adentró en la recepción Argentina de esta danza. Las imágenes que rememoran el butoh son cuerpos semidesnudos, con un maquillaje desalineado, cuerpos con movimientos apesadumbrados… un danzar con las sombras, con los muertos y los vivos… y es porque su origen se remonta al cuerpo de posguerra, un cuerpo que se arrastra en la oscuridad. Retrotrae a esos sobrevivientes con sus miembros reventados por la guerra.

 

Y el cierre de la I Semana Cultural estuvo a cargo de The Kyoto Connection, quienes ofrecieron un cierre incomparable con sus dulces melodías, cautivando al público con sus instrumentos, trasladando al público a un viaje de conexión con su interioridad. Realmente fue un momento de regocijo, donde se podía experimentar cómo los presentes disfrutaban cada una de las melodías que emergían del violín de Jésica Rubino, de la voz de Laura Lang, de la batería de Rodrigo Trado y de Facundo Arena, a cargo de la producción general, de la selección especialmente preparada para el cierre y del proyecto musical. Como invitados especiales trajeron a Sunawai Música de Okinawa.

 


[1] Artículo publicado en Revista Urbanikkei.

flor mandálica

flor mandálica by melisawatanabe
flor mandálica, a photo by melisawatanabe on Flickr.

¿cuántas flores hay en esta flor?
hay infinitas. una adentro de otra. y otra. y otra.
infinitas florecitas que hacen una flor. millones de células que hacen una persona. miles de miles de personitas que hacen un mundo.
y así… #cosmos
#infinitud en la unidad
#unidad en la infinitud