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bailar con tu sombra

“Yo quisiera una vez bailar con tu sombra

volar por el suelo como en la pared

teñir los muebles caer de las mesas

y trepar sin saltar como ser sin estar.

Ser una proyección en el piso del salón

decrecer y crecer, de la luz depender”

Lucio Mantel, “Bailar con tu sombra” (2010), Album “Miniatura”

BC026~El-ultimo-baile-Posters[1]

Estas bellísimas palabras y melodías resuenan en mis oídos y penetran mi sangre, alcanzando mi corazón…

pienso en la (im)posibilidad de bailar con mi sombra… y me provoca la (im)posibilidad de bailar con tu sombra… acaso nada hay más incapturable que la sombra, fiel compañera de nuestro errante andar, forma que deforma y pone en juego nuestra imagen, y que sin embargo encierra nuestra esencia más profunda… encierra y desenmascara a la vez, dejando la imagen reflejada allí a la vista de todos… como tu presencia que despoja mi interior…

nuestras miradas se encuentran… mi sombra y tu sombra bailan sin los límites espacio-temporales. observo nuestras sombras flotar por el espacio, proyectarse en el suelo y en las paredes… disfruto esta hermosa danza incorpórea, dejo mi espirítu volar libremente… me desvivo en esta danza… abro mi corazón y dejo que sus latidos percutan y re-percutan este hermoso baile del ser…

Fotografía extraída de: http://laberintodeandrea.blogspot.com.ar/2013/01/a-veces-sigo-mi-sombra.html

dar el tiempo… dar el todo

“al dar todo el tiempo de uno mismo se da todo, se da el todo, si todo lo que se da está en el tiempo” (J. Derrida, Dar (el) tiempo, Cap. 1, Exergo)

al dar nuestro tiempo, damos todo lo que somos: una temporalidad que danza en un cuerpo, un cuerpo que danza en un tiempo y un espacio…

dar amor es darse, es dar y vaciarse de sí mismo, llegar al otro despojándonos de todo… llegar con los  pies descalzos, despojarse de uno mismo y dar lugar a una auténtica escucha, en silencio.

dar amor también es verte cada día sabiéndote creado y re-creado a cada instante, siendo diferente y libre cada vez…

darse es darse…

resuena la melodía de dar es dar….

Dar lo que tengo
todo me da ,da,da,da…
No cuento el vuelto
siempre es de mas da, da…
dar es dar
Es solamente
una manera de andar
Dar es dar
lo que recibes
es también libertad

Letra de Fito Páez

Desmenuzando “Jactancia de quietud”

Jactancia de quietud – extraído de  http://anidabar.wordpress.com/

Este fragmento de texto me disparó reflexiones de las más variadas (o no, en realidad es lo mismo dicho de varias maneras). Las comparto…

“Escrituras de luz embisten la sombra” …así se me presentan las palabras de cada caminante que -en la misma sintonía- se cruza en mi andar…

“Seguro de mi vida y de mi muerte”… camino vacilando de todo, permitiéndome dudar de todo, dudar para confirmar, dudar para intentar no caer en el acostumbramiento, aun de amar, aun de los sentimientos más sinceros… mi andar es el de una aprendiz que camina, una aprendiz peregrinante, que nada sabe, o que “solo sabe que no sabe nada”, y sin embargo, hay algo más que sé: que vivo y que moriré, que vivo y que mientras lo hago estoy muriendo a la vez…

“El tiempo está viviéndome”, el tiempo está muriéndome, el tiempo está matándome, reviviéndome… es inevitable que yo esté desviviéndome por vivir, viviendo para desvivirme, y así… un carrusel de vidas y muertes que se suceden, que me suceden…

“Mi nombre es alguien y cualquiera”, pues soy una persona más del millón de millones de millones y trillones de personas… todos somos uno más y sin embargo, todos somos más que uno, porque de entre esos miles de millones somos todos diferentes, muy diferentes, cada uno es un mundo, increíble es poco… cada uno es muy valioso, si viviéramos con esta convicción todo sería muy distinto…

“Paso con lentitud, como quien viene de tan lejos que no espera llegar”. Y es que al saber que es el camino nuestra vida, me desvivo por vivir lentamente, por desmenuzar ese andar que es nuestra vida, por disfrutar cada segundo, cada milisegundo, ya que es único e irrepetible… y trato, aunque corro mucho por la vida, porque no espero llegar a ninguna parte, solo disfrutar este andar… ya que:

caminante, no hay camino, que se hace camino al andar…

Un nuevo año, lleno de incertezas… pero para recorrer con la frente en alto

Les deseo a todas las buenas personas que conozco, que el próximo año tengan toda la fuerza y den lo mejor de sí mismos -sin importarles que les recompensen sus esfuerzos- para trabajar por un MUNDO MEJOR, en el que la PAZ sea posible, con justicia y equidad, y en el que sobrevivan las UTOPIAS aunque parezcan imposibles.
Porque TRABAJAR PARA CONSTRUIR UN MUNDO MEJOR es la FELICIDAD más posible.
Extraido de una historieta de Mafalda

Acompáñame a estar sola..

Casi sin quererlo, mientras oía la radio, sonó esta canción cuya letra varias veces escuché sin escuchar, sólo que ésta vez, en este momento de mi vida, recobra un significado peculiar: es casi un retrato de lo que siento..
 
La he modificado quitando algunas partes: ha quedado, sin querer y sin que lo buscara, algo así como la melodía de mi vida, o el grito tormentoso y sereno de mi corazón:
 

…que en este caminar errante, es la soledad mi compañía más fiel
y son la cercanía en las distancias, los encuentros con la mirada,
con las palabras, con los silencios…,
los que sostienen el hilo que aún me ata a la vida

 

Acompáñame a estar sola.

Acompáñame al misterio de no hacernos compañía.
Acompáñame al silencio de charlar sin las palabras
a saber que estás ahí y yo a tu lado…
Acompáñame a lo absurdo de abrazarnos sin contacto
tú en tu sitio yo en el mío como un ángel de la guarda.
Acompáñame a decir sin las palabras
lo bendito que es tenerte y serte infiel solo con esta soledad…

Acompáñame a quererte sin decirlo.
Acompáñame a estar solo para calibrar mis miedos
para envenenar de a poco mis recuerdos.

Para desintoxicarme del pasado.

Acompáñame a estar sola.

 

Adaptada de: Acompáñame a estar solo, de R. Arjona

mæ – 29/11/05
 

pasos errantes…

Tiempo hace que venía preparándome para evitar a toda costa algo, o mejor, que me entrenaba para llegar a lo planeado… había intentado hacer previsible hasta los detalles más insólitos, con tal de no tropezar -vanamente, lo sé, pues hasta la renuncia a lo previsible es todavía inmanejable-…
Temía la conscuencia no deseada de un modo que ahora me parece temible (y la verdad, exageraba, visto ahora con algo de distancia y con un poco de tiempo -gran amortiguador de casi todo-).
 
Con alivio digo que no sólo fue un gran acierto haber errado, sino lo mejor que podía sucederme, pues había omitido aquello que de imprevisibles y de inmanejables tienen las circunstancias. 
 
¿Qué pasó? me sorprendió aquello que tanto temía. Ya nada peor podía ya suceder. Y nada sucedió.
 
El solo hecho de notarlo, fue lo mejor que pudo haber pasado. Una vieja hoja moría, sólo una (más) de mi árbol, sólo una (más) del libro que inscribe mi vida, una más, eso: no más que una, nada hay que la superlativice, salvo que las perspectivas mismas se recorten y se contemplen con un zoom tal que nos engañemos creyendo que todo se termina allí (sucede ¿verdad?); también hay que cuidarse de no tomarla por menos que una, pues este es otro intento de evadir el valor que verdaderamente tiene.
¿Qué más podía pasar? ¿qué más…? …nada más
 
Esta rara sensación, mezcla entre angustia, impotencia, potencia agotada, posibilidad que ya pierde ese delgado límite entre lo que parecía "imposible" y lo que sucedió, sin embargo, me llena de vigor: ahora una nueva hoja se abre paso.
 
Quizá -como me pasa de hecho-, sea la reiteración de la memoria la que me paraliza un poco, pero a la vez me sensibiliza y acaba por enfrentare conmigo misma… para que al mirarme, así, despojada, atemorizada por algo tan relativo, ría a carcajadas frente a mi nada…
 
mæ 1/8/2005

una perspectiva a la pregunta…

…añadiré una perspectiva y una impresión (más) con mi interpretación a la pregunta:

 

«¿Qué pasaría, si un día o noche,

un demonio se acercase furtivamente
hasta tu más solitaria soledad,
y te dijera:
 
"Esta vida, así como la vives ahora y la has vivido,
deberás vivirla aún una vez más
e innumerables veces,
y no habrá nada nuevo en ella…"?»*
 
Un poco en contraste con los comentarios que he leído hasta ahora, mi impresión y la connotación que tiene para mí este pensamiento, lejos de ser negativa, es sólo positiva.
 
Pues, ella me abre las puertas a afirmar y confirmar mis elecciones -sean erradas, sean acertadas- de cada día, de cada instante… quiero decir: significa que cada paso que de (encaminado, o des-encaminado…), cada decisión que tome (determinación o in-determinación), cada camino en que me aventure (sea un avanzar, un retroceder, o un aquietamiento…), en suma, cada momento que viva, que sienta, será de tal manera que una y mil veces, una e innumerables veces esté dispuesta a volver a vivirlo; significa que cada cosa que elija será realizada con toda mi adhesión, con todo mi ser… tal el compromiso, que es imposible hablar de arrepentimiento(*) por lo realizado, puesto que somos eso realizado, que nos hacemos en ello…
(*)Tendría que aclarar que estoy pensando en esta frase como movilizante de todo cuanto viva en adelante, es decir, desde el momento en que elijo vivir de tal modo que "si una e innumerables veces" se repitiera la situación, no vacilaría en obrar como lo he elegido en el primer instante. Por lo cual, en todo lo que realizado con posteridad, no cabe lugar para hablar de "arrepentimientos", pues he actuado de manera de "no arrepentirme nunca" de lo realizado… 
 

*F. Nietzsche, FW, KSA 3, § 341 (Edición de la Kritische Studienausgabe, a cargo de Colli y Montinari, Die fröhliche Wissenschaft)

lugares [o (u)tópos]

¿… Lugar, o no-lugar?

…lo reconozco, y aunque intento no hacerlo, creo y destruyo, y vuelvo a crear lugares, quizá con la ilusión de cerrar con ellos dolores y heridas, de encerrar herméticamente allí todo lo que quiera dar por finalizado… como si con ello se cicatrizara definitivamente. ‘Como si’ algo pudiera hacer definitivamente, de una vez y para siempre… ‘como si’ fuera posible trazar los límites de dónde comienza y dónde finaliza algo… feliz engaño, si lograra creer que es todo claro y distinto, y no confuso e indistinguible…

y sin embargo, me engaño, lo sé, pues siempre se abren las heridas, se desoldan los frágiles lienzos del encierro, de la tumba -donde parecía guardar definitivamente lo allí sepultado-. Y como todo lo in-manejable que me sucede -como la memoria, los recuerdos, los sentimientos…-, me sorprenden, llegan de impreviso, sacudiéndome, atemorizándome, otra vez…

Este breve pensamiento de Trossero, aunque se refiere y limita literalmente a los lugares, me ha conducido por variados e impredecibles caminos sobre diferentes temas…

¡Cuántos lugares bien cerrados hemos creado, para hacernos la ilusión de que en ellos dejamos encerradas algunas realidades que nos dan miedo!

Encerramos a los locos en el manicomio, pero la locura anda suelta y nos amenaza, ¡y no es todo cordura lo que anda suelto…!

Encerramos a los muertos en ataúdes, tumbas y cementerios, pero la muerte no queda sepultada ni enterrada, ¡y sabes bien que te acompaña en el camino…!

Encerramos a los malhechores en las cárceles, pero sabes que la maldad no ha quedado prisionera, ¡y que no es todo virtud lo que anda suelto…!

Encerramos a Dios en sus templos, pero sabes que Dios no acepta encierros, ¡y que los hombres somos dioses en la calle…!

René J. Trossero

Con respecto al tema del encierro (o imposibilidad del mismo), y de los fantasmas, unas lecturas muy interesantes: Politicas de la Amistad, y Espectros de Marx, de J. Derrida… si está a vuestro alcance, no hay que temer sacar a los fantasmas y reconocerlos a nuestro alrededor

recursos de una caminante

Bueno caminantes… caminando por los diferentes blogs, me topé e inscribí a este concurso… como todos – o la mayoría-, soy de las personas que nunca ganaron nada, tampoco creo ganar nada esta vez salvo la emoción y curiosidad del participar mismo. 

Acaso, como en este caminar cuyo único sentido sea el caminar mismo -pues es de este modo como nos hacemos y somos-, caminar sin saber hacia dónde nos dirigimos y desconociendo tanto las posibilidades como las imposibilidades (aunque podamos prever, en el fondo nada sabemos más que útiles probabilidades); también igualmente movida -lo reconozco- por una ilusión (más), aún cuando en el fondo sepa que hay pocas chances, no renuncio al intento…

Lanzo al aire el enlace para votarme…

http://www.20minutos.es/premios_20_blogs/votar/1550/1/