22 de septiembre: Día del Tintorero

22 de septiembre: Día del Tintorero | Entrevista al Dr. Luis Iraha

Publicada en la Revista Urbanikkei, 2012.

Las primeras tintorerías en el país datan de 1912. Desde entonces vienen desarrollando su actividad en todo el país. Hoy cada tintorero es una historia viva, que en la mayor parte de los casos es continuación de la profesión de sus padres. En algunos casos hay cuarta generación de tintoreros…

Es una profesión artesanal y familiar, y mucho más que una profesión. Es una herencia de los primeros inmigrantes japoneses llegados a la Argentina. Hoy se enfrentan con una de las mayores dificultades que surgió a raíz de una legislación porteña del 2009, que sancionó fuertes multas, afectando gravemente la continuidad de este emprendimiento familiar. Una tradición y una herencia que están en riesgo.

Ni la juventud sabe lo que puede, ni la vejez puede lo que sabe.

José Saramago, “La caverna”.

Un poco de historia.

Según El Semanario Bonaerense de 1919, las primeras japonesas que abrieron sus tintorerías en Argentina fueron Hatsutaro Kotani y Tsuta Nakamura. En ese entonces era una profesión que, dado que sus maquinarias no eran muy costosas, que permitía el trabajo familiar y que podía realizarse con un manejo básico del idioma castellano, pudo ser asimilada por varias personas de la colectividad.

De este modo, los primeros inmigrantes japoneses se fueron traspasando el oficio de generación en generación, llegando a tener su momento de mayor crecimiento en los ‘20, debido a la llegada de la inmigración japonesa de la posguerra[1]. Años más tarde, hacia los ’50, ya se podía afirmar que era la profesión urbana predominante de las familias japonesas.

Los tintoreros hoy.

Las familias japonesas siguieron desarrollando esta profesión devenida tradicional por su traspaso de generación en generación, enfrentando las dificultades de todo oficio, hasta que en el 2008 se vio sorprendida por una legislación porteña que ponía en riesgo su continuidad, al no poder hacer frente a las altas multas impuestas.

Muchos cerraron sus persianas por haber sufrido inesperadas e inadvertidas inspecciones que requerían de numerosos trámites para su funcionamiento, todo sucedió sin previo aviso, sin un tiempo razonable para poder adecuarse a la nueva normativa vigente. Hubo quienes cerraron por temor a sufrir estas inspecciones y optaron por resignar su actividad a fin de evitar ser sancionados con una multa que para una actividad en caída, resultaba imposible enfrentar –por falta de trabajo, altos costos para mantenerse, etc.-.

Las primeras inspecciones ocurrieron desde mediados del año 2008 y hasta diciembre del mismo año. En el lapso de 6 meses bajaron sus persianas más de cien tintorerías tradicionales.

Así se fueron autoconvocando los diferentes tintoreros en los salones de COA, dando lugar a la “Agrupación Tintoreros Tradicionales Argentino Japonesa Autoconvocados”, un grupo solidario que se ha conformado por la lucha de la continuidad de esta actividad, asesorada y guiada en lo legal de modo desinteresado por el abogado Dr. Luis Iraha, actualmente Presidente de la organización. Asimismo, la Agrupación está conformada por una comisión de unas 20 personas, comerciantes de la actividad: Marcelo Arakaki, Juan Carlos Wakugawa, Miguel Tamanaha, Adolfo Ikkei,  Sergio Miyashiro, Katsuo Miyashiro, Yutaka Nakasone, Shoei Chibana, entre otros.

:: Entrevista al Dr. Luis Iraha – Tintorero, ¿una profesión en riesgo?

La tintorería se transformó en una profesión que se enfrenta a los desafíos de los tiempos actuales, tanto por las legislaciones que amenazan su continuidad, como por la falta de continuidad del oficio por parte de las nuevas generaciones.

Las tintorerías tradicionales son atendidas en la actualidad por issei, nissei y en algunos casos, por sansei, quienes las han heredado de sus antepasados. Es una actividad que de a poco va decreciendo en su cantidad de locales que se encuentran funcionando. Aquí una nota de la lucha por abrir las persianas de la esperanza.

 

¿Tuvo usted o sus familiares una tintorería?

Actualmente no tengo una tintorería, como tampoco familiares que actualmente ejerzan esta actividad. Mi padre junto a mi madre han tenido una tintorería que fue cerrada en el año 2000. Yo he sido el lavador y el planchador de la tintorería hasta que he debido dejar porque ya ejercía la Profesión de abogado.

 

¿Cuál es la diferencia entre la tintorería tradicional japonesa y el resto de las tintorerías?

Las diferencias son abismales, tanto en la forma de limpieza y trabajo como en el producto que se utiliza en su proceso: las tintorerías tradicionales son artesanales, mientras que las otras, trabajan con rapidez pero el servicio deja mucho que desear.

Otra diferencia fundamental es el producto que se utiliza para la limpieza de las prendas. Las tradicionales utilizan el solvente derivado del petróleo que es considerado como poco relevante o con mínimos efectos para el medio ambiente. En cambio las tintorerías rápidas, no tradicionales, utilizan una sustancia altamente tóxica y cancerígena que es el percloro o percloroetileno. Prohibido en todos los países del Primer mundo.

 

¿Podría contarnos en qué consiste la Ley 1727/09?

La Ley 1727 y su modificatoria de diciembre del 2009 regulan la actividad de las tintorerías. Es la única ley que regula una actividad, que resulta obvia para formar el monopolio futuro de las cadenas rápidas. Sin embargo esta ley es completamente inconstitucional porque justamente forma el monopolio, y paradójicamente existe una ley contra la formación de monopolios. No sólo en la Argentina, el monopolio esta prohibido en todos los países desarrollados.

¿Qué impacto tiene esta ley con respecto a la tradición de este oficio? ¿Se ha llegado a un acuerdo con respecto a los plazos y a las multas?

El impacto de esta ley es limitar la continuidad de la actividad hasta el 2035. Ello significaría que en ese año, las tintorerías tradicionales desaparecerían por completo. Pero vamos a seguir luchando por la derogación de la Ley 1727 y su modificatoria del 2009 por ser anticonstitucional en muchos aspectos. Si bien se aceptó la Modificación del año 2009, existe la plena convicción de su anticonstitucionalidad por favorecer el monopolio.

A la fecha, los tintoreros están mucho más tranquilos aunque no hay que dejar de reconocer que los mayores, issei, ya están pensando cerrar sus tintorerías porque las exigencias siguen aumentando en cuanto a requerimientos por parte de otros organismos que han surgido recientemente.

A partir de la nueva gestión a cargo del Licenciado Javier Corcuera como Presidente de la Agencia de Protección Ambiental (junio del 2010 aproximadamente), que ha entendido la problemática de las tintorerías tradicionales, se ha creado una fluida interacción y comunicación entre la Agrupación y la Agencia. En Enero del 2011 fui designado Asesor de Presidencia de la Agencia de Protección Ambiental lo cual ayudo mucho más a mejorar las relaciones institucionales entre ambas partes.

Actualmente la situación de las inspecciones por parte de la Agencia de Protección Ambiental y de la Agencia de Faltas Especiales del Gobierno de la Ciudad ha mermado muchísimo.

Nosotros agradecemos la colaboración y el apoyo de los medios Nikkei, La Plata Hochi, Urbano Nikkei; a Hemilce Yagi, Adolfo Yagi, Nelson Nakazato por haber formado parte de este grupo; a la Ing. Cristina Minotti, y a todas las personas que de una u otra manera, nos han apoyado incondicionalmente.

 

Informe Especial – El nacimiento de la Agrupación Autoconvocados Tintoreros Tradicionales Argentino Japoneses[2].

Los factores que influyeron para el cierre de muchas tintorerías, más allá del factor económico, dentro del ámbito de la Capital Federal fue la entrada en vigencia de la ley 1727 en el 2008, dictada en el año 2005, que provocó una oleada de inspecciones a tintorerías tradicionales a quienes se aplicaron fuertes multas que iban de $ 50.000 y aún mayores.

Las primeras inspecciones ocurrieron desde mediados del año 2008 y hasta diciembre del mismo año. La cifra es escalofriante: en 6 meses bajaron sus persianas más de 100 tintorerías tradicionales.

Comenzó así, una ardua lucha contra esta Ley que no implicaba multas y que además intimaba a que en el año 2015, todas las tintorerías tradicionales debían reconvertir sus maquinarias a las mismas que utilizan las Cadenas rápidas (la más importante 5 à Sec y otras firmas). Ello implicaba dejar de utilizar el solvente derivado del petróleo –de las tintorerías tradicionales- para comenzar a usar percloro o percloroetileno, sustancia altamente tóxica conforme los informes de la Organización Mundial de la Salud, altamente cancerígeno, calificado como veneno altamente peligroso para su manipulación.

Reivindicar el trabajo artesanal frente al monopolio.

A partir de allí, y de los primeros pasos de la Agencia de Faltas del Gobierno de la CABA, por las cuales se vio afectada una de las actividades predominantes de la colectividad japonesa, nace la Agrupación Autoconvocados de Tintoreros Tradicionales Argentino Japonesa, en defensa de su actividad artesanal y familiar.

Desde ese entonces, la Agrupación Tintoreros Tradicionales ha trabajado intensamente para lograr un cambio en la ley de Tintorerías (Ley 1727). Su lucha por el derecho a seguir trabajando en condiciones de igualdad frente al poderío de las grandes cadenas de tintorerías Rápidas ha sido incesante.

Uno de los reclamos fue: “igualdad frente al poderío de las grandes cadenas Rápidas, beneficiadas por la ley 1727, sancionada cuando Gabriela Michetti era legisladora por el PRO. Resultaba muy claro que el motivo fue erradicar a las tintorerías Tradicionales, ya que la Presidenta de la principal Cadena de tintorerías rápidas resultó ser Silvina Michetti, hermana de la entonces legisladora porteña. Una Ley hecha a medida y conveniencia económica familiar contra la minoría de las Tintorerías Tradicionales”, comenta el Dr. Iraha.

La unión hace la fuerza… Logros de la Agrupación.

El primer paso fue la presentación del Dr. Luis Iraha de un proyecto de modificación de la ley, que entre otras cosas denunciaba su anticonstitucionalidad al impedir la “libertad de elección para la continuidad con el sistema actual de trabajo artesanal”. Fue recibida y trabajada conjuntamente con el Diputado Juan Cabandié, del Frente para la Victoria.

El Segundo gran paso fue lograr la modificación de los montos de las multas, hecho que se logró a partir de la primera manifestación de la colectividad japonesa argentina, el 24 de Junio del 2009.

Las denuncias ante la Defensoría del pueblo de la Ciudad Autónoma de Bs. As. y ante la Secretaría de Comercio de la Nación por Deslealtad Comercial, hicieron que se frenaran las inspecciones y la aplicación de multas.

Sin embargo, la lucha continuaba, aun restaba la modificación de la Ley 1727 en lo que respecta al plazo: las tintorerías tradicionales desaparecerían en el año 2015. Fue un arduo camino que culminó en la sesión Legislativa del 3 de diciembre del 2009, que obteniendo la prórroga del plazo del 2015 hasta el 2030 con una prórroga hasta el 2035. Asimismo, se obtuvo el reconocimiento de la diferencia entre las tintorerías tradicionales de las tintorerías rápidas.

A la fecha, esta Agrupación, por su gestión, es tenida en cuenta para el dictado de nuevas Resoluciones, modificaciones a reglamentos existentes y/o leyes que son de interés e incumben a la actividad.

La Agrupación Tintoreros Tradicionales sigue trabajando ardua y desinteresadamente, día a día ya la lucha continúa: permanentemente surgen nuevos requerimientos u otros organismos de Control para ésta y otras actividades que funcionan dentro de la CABA.

 

:: Mini Entrevista – Carlos Goya de la “Tintorería Directorio”

Una reflexión sobre lo que se pierde al cerrar una tintorería familiar.

¿Cuánto hace que tiene la tintorería? Esta tintorería está desde el año 1969. Nosotros llegamos con mi padre desde Santa Fe en ese año. En mi familia la mayoría somos tintoreros, aquí estamos con mi hermano Katsuo Goya. Pero en realidad, hace mucho más que estamos. Mi papá llegó de Japón a Santa Fe en 1951, mis hermanos nacieron en Japón, uno llegó con 2 meses y el mayor con 2 años. Yo sería la segunda generación de tintoreros. Mi abuelo, que también fue tintorero, fue el primero en llegar a Santa fe, y fue el que hizo venir a mi papá. Como todos los japoneses, somos muy trabajadores.

¿Qué impacto tuvo esta ley 1727/09 en su oficio? Nosotros desconocíamos la legislación. Nos enteramos cuando empezaron las primeras inspecciones y cuando llegaron las multas. Ahí caímos todos. El gran problema fue que nadie se enteró de la ley, para hacerlo era necesario estar al tanto del boletín oficial de la Ciudad o de la Nación, por eso la mayoría no sabe. Nadie estaba inscripto en la categoría residuos peligrosos. Por ahora tenemos prórroga hasta el 2025. A partir de la ley, la colectividad por primera vez se levantó a reclamar por sus derechos de trabajar. Hay que seguir reuniéndose, es necesario participar de las reuniones, tenemos que seguir trabajando entre todos, tenemos que asumir responsabilidad.

¿Es la tintorería una herencia familiar? La mayoría de los tintoreros somos gente mayor. Yo tengo 59 años y mi hermano 61. Nosotros continuamos el oficio de mi padre, pero mis sobrinos no van a seguir, porque saben lo sacrificado que es. Ellos vieron a sus padres muchos fines de semana sin descansar, como nosotros vimos los sacrificios de nuestros padres. Por eso las nuevas generaciones aprendieron de eso y no quieren continuar, y prefieren elegir otro oficio o profesión universitaria. Una de mis sobrinas es veterinaria.

¿Aprender de los errores? Creo que cometimos un error. En épocas de mucho trabajo, los tintoreros tuvimos que haber invertido en otra cosa, como hicieron los floricultores y campesinos, que fueron comprando más campos. Creo que como colectividad japonesa nos faltó arriesgar, no nos animamos a cambiar de rubro. Las nuevas generaciones ya aprendieron, ellos tienen otra visión.

¿La extinción del oficio? La mayoría de los tintoreros que quedamos son mayores. Muchos de los descendientes de tintoreros propietarios, en vez de seguir con el oficio, vieron la oportunidad de hacer otro emprendimiento, armar otro tipo de negocio. Nosotros sabemos que nuestra profesión seguirá tanto como podamos. Como decía un ojisan que cerró su tintorería, y que después entre todos lo ayudaron a reabrir sus puertas: “con que entrara un pantalón, al menos tenía media comidita asegurada”, y si no tenía trabajo, al menos lo saludaban los vecinos. Es que nosotros somos parte del barrio, la gente nos conoce, nos respeta, nos valora.

Quién sabe, quizás seamos los últimos tintoreros. El día de mañana, si se cierra esta tintorería y este oficio, para mí va a ser una tristeza. Si uno se adapta, puede seguir, sabemos que hay que adecuarse a la ley de ecología, pero está difícil. Ya cerraron muchos negocios. Quizás sea parte de la renovación que hay que hacer.

Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos,

sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir.

José Saramago, “Cuadernos de Lanzarote”.

 

 


[1] Fuente: Observatorio de las Colectividades de la Ciudad de Buenos Aires.

[2] Agradecimiento especial al Dr. Luis Iraha quien ha colaborado con gran cantidad de artículos periodísticos e informes.

Intercambiemos

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s