lugares [o (u)tópos]

¿… Lugar, o no-lugar?

…lo reconozco, y aunque intento no hacerlo, creo y destruyo, y vuelvo a crear lugares, quizá con la ilusión de cerrar con ellos dolores y heridas, de encerrar herméticamente allí todo lo que quiera dar por finalizado… como si con ello se cicatrizara definitivamente. ‘Como si’ algo pudiera hacer definitivamente, de una vez y para siempre… ‘como si’ fuera posible trazar los límites de dónde comienza y dónde finaliza algo… feliz engaño, si lograra creer que es todo claro y distinto, y no confuso e indistinguible…

y sin embargo, me engaño, lo sé, pues siempre se abren las heridas, se desoldan los frágiles lienzos del encierro, de la tumba -donde parecía guardar definitivamente lo allí sepultado-. Y como todo lo in-manejable que me sucede -como la memoria, los recuerdos, los sentimientos…-, me sorprenden, llegan de impreviso, sacudiéndome, atemorizándome, otra vez…

Este breve pensamiento de Trossero, aunque se refiere y limita literalmente a los lugares, me ha conducido por variados e impredecibles caminos sobre diferentes temas…

¡Cuántos lugares bien cerrados hemos creado, para hacernos la ilusión de que en ellos dejamos encerradas algunas realidades que nos dan miedo!

Encerramos a los locos en el manicomio, pero la locura anda suelta y nos amenaza, ¡y no es todo cordura lo que anda suelto…!

Encerramos a los muertos en ataúdes, tumbas y cementerios, pero la muerte no queda sepultada ni enterrada, ¡y sabes bien que te acompaña en el camino…!

Encerramos a los malhechores en las cárceles, pero sabes que la maldad no ha quedado prisionera, ¡y que no es todo virtud lo que anda suelto…!

Encerramos a Dios en sus templos, pero sabes que Dios no acepta encierros, ¡y que los hombres somos dioses en la calle…!

René J. Trossero

Con respecto al tema del encierro (o imposibilidad del mismo), y de los fantasmas, unas lecturas muy interesantes: Politicas de la Amistad, y Espectros de Marx, de J. Derrida… si está a vuestro alcance, no hay que temer sacar a los fantasmas y reconocerlos a nuestro alrededor

9 comentarios en “lugares [o (u)tópos]”

  1. pues si noia inexplicable porque una forma tan salbaje de buscar belleza aun sabiendo que la velleza esta en el interior o en un buen desnudo.bueno condesa aun no estando dacuerdo con la monarquia me parece genial este espacio escribes unas movidas que me han dejado enpanadisimo son geniales haver si me recomiendas un libro.deverdad increible desde el principio hasta el final sigue caminando joven padowar el camiono hacia el conocimiento es largo he incierto y nunca tendras la sensacion de haver llegado pero si orgullosa de donde has llegado.Cuántos lugares bien cerrados hemos creado, para hacernos la ilusión de que en ellos dejamos encerradas algunas realidades que nos dan miedo!Encerramos a los locos en el manicomio, pero la locura anda suelta y nos amenaza, ¡y no es todo cordura lo que anda suelto…!Encerramos a los muertos en ataúdes, tumbas y cementerios, pero la muerte no queda sepultada ni enterrada, ¡y sabes bien que te acompaña en el camino…!Encerramos a los malhechores en las cárceles, pero sabes que la maldad no ha quedado prisionera, ¡y que no es todo virtud lo que anda suelto…!Encerramos a Dios en sus templos, pero sabes que Dios no acepta encierros, ¡y que los hombres somos dioses en la calle…!René J. TrosseroSALUDOS

  2. Los sentimientos que tanto tardan en liberarse de esas jaulas, de esos “lugares”, pueden ser aquellos que sabemos no poder dominar, ni controlar, o conducir, o moderar; o podemos verlos como sentimientos profundos que tan solo afloran para dejar al desnudo nuestra parte mas sensible volviéndonos volubles; o simplemente podemos dejarnos sentirlos auténticamente, y dejarlos fluir libremente ya sea que nos hagan felices o desdichados, para sentirlos plenamente, sin adecuaciones a lo externo, a lo ajeno… esos sentimientos tienen la vida que nosotros les damos: Si decidimos dejarlos salir se extienden por todo el cuerpo, hasta la mente, hasta el alma y a otras almas a través de las palabras y de los gestos; si, en cambio, decidimos enterrarlos padecemos el dolor de su agonía… si son dolorosos el dolor entonces se agudiza. Y quien sabe que tal vez no sea esto: el sentir auténticamente, plenamente, reconociendo el sentimiento como propio, como exclusivo… quien sabe no sea aprovechar cada momento tal como se presenta sin pretender refrenarlo, condicionarlo, apresarlo… quien sabe no serán solo los sentimientos las más plenas expresiones de la vida.

  3. Lugares cerrados en nuestra mente… creados por ella.Sí, tal vez los inventemos y encerremos lo que no nos gusta o, al contrario, lo que querríamos encerrar materialmente a nuestro lado, pero… para dar una vuelta de rosca al asunto, yo diría que bienvenidos sean. Es decir, los lugares que creamos en la mente son privados, sólo nuestros, y es una de las pocas cosas que hoy en día no se puede prohibir o quitar… la imaginación.El mero hecho de crear esos lugares, aunque sea ficción, aunque debamos verlos como lo que son (una pura ilusión), define nuestra libertad de imaginar y ser creadores de algo… Sólo una opinión…

  4. gracias! me alegro que te haya gustado sobre todo viniendo de alguien que hace tan buen uso de la palabra como tú.un saludo.

  5. Quizá he sido oscura, es probable, gracias por hacerlo notar… no me refiero a las ficciones, a la imaginación, buenas compañeras del camino -imprescindibles, diría-, y sí, coincido, la libertad de imaginar y de crear son muy valiosas… Pero pensaba más bien a aquello a lo que desearíamos escapar, como si pudiéramos elegir entre su existencia o no-existencia, como si pudiéramos matar vivencias, sacrificar lo ya vivido, forzando el olvido… ¿es posible esto? Aquí es donde quería apuntar, creo que nos engañamos si tenemos esta pretensión. Pues, es inmanejable la memoria -terreno del inconsciente?-, y lamentablemente, los sentimientos son agitados por los recuerdos… Quizá nos haga falta más imaginación y creatividad para vivir conviviendo con nuestros fantasmas y heridas no cicatrizadas… con ese pasado que vuelve, pero que no debería paralizarnos, sino, al contrario, movilizarnos positivamente. …gracias de nuevo: me regocija este hermoso tejido de opiniones y sentimientos que estamos creando.

  6. Sí que creo que encerramos las cosas por miedo a ellas. Diría más, encerramos la propia vida por temor a lo inconmensurable que es. ¿Cómo? Dánodole una explicación, una finalidad, un por qué trascendente, un origen y un final. Tonterías necesarias para quienes sienten que la vida es una carga.

  7. …sí. Iba a decir algo, pero mejor le daré la palabra a Nietzsche, que ya lo dijo y mucho mejor de lo que podría hacerlo yo aquí -todas, palabras meramente balbuceantes, eso y nada más-. Ahora no tengo a mano esos fragmentos póstumos, pero los transcribiré porque son un aporte muy valioso.

  8. La frase no es mía, es demasiado buena para ser mía, pero una vez la ví escrita un comentario, y pocas verdades fundamentales me parecieron tan evidentes:"Algo pasa cuando nada pasa"Pues eso, que no hay \’entradas\’ nuevas desde hace ya muchos días. Preocupante y desasosegante. Y algunos que empezamos a notar cierto síndrome de abstinencia…

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